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'Casablanca sin Bogart', soon in your bookstore

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Vengo aquí, a esta plaza virtual, a declarar que de este año no pasa, que quien tenga curiosidad podrá leer mi primera novela publicada de la mano de la Editorial Titanium . Reconozco que 2020 es un año para estarse quieto , para no moverse ni un ápice, pero resulta que me toca publicar. ¡Cualquiera lo díría viendo cómo se las está gastando el presente año! Una buena noticia (para mí) en pleno caos pandémico. El caso es que en breve saltaré a los ruedos literarios con 'Casablanca sin Bogart' que, por fin, amanecerá en papel para unirse a la meritoria colección de esta editorial de Torrelavega cuyos títulos me estoy animando a leer en las últimos meses. El sello que ha confiado en el gracejo de mis personajes y la fuerza de mi argumento es pequeñita, pero matona y viene –como se suele decir– pisando fuerte. Aviso que se avecinan unos meses 'curvosos' para que en otoño esté lista para buscar su sitio en los escaparates de las librerías. La escribí hace más d

'Casablanca sin Bogart' en El día del tentáculo en Madrid (17 de septiembre, sábado)

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Lectura conjunta de 'Casablanca sin Bogart', ¿te sumas?

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  ¡Tenemos lectura conjunta! El próximo miércoles 8 de junio comenzaremos a leer #CasablancaSinBogart en el club organizado por la escritora Débora Castillo. Estira tu toalla en la playa y que se levante el telón de esta distopía... Si te interesa, escribe a deboracastillobook@gmail.com      

Casablanca sin Bogart de un vistazo

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Firma de 'Casablanca sin Bogart' en la Feria del Libro de Valencia, en la librería La Rossa

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Madres

La chica, rumbo ya de lo señoríos (pues tiene los 40 bien enseñoreados), camina hacia el colegio a recoger a sus hijos. Tiene tres, pero de esa pequeña muchedumbre de 10, 7 y 4, solo el mayor le preocupa. La semana pasado hizo dos exámenes y al chico no se le dan bien. No es tonto, no, para nada. Pero se pone nervioso y se deprime ante una mala nota que es como un bofetón para su moral de infante de diez que todavía tiene que vigorizarse y crecer. Así que la madre camina hasta la puerta del colegio. Primero recoge a la pequeña, que siempre sale feliz, porque a los cuatro años no hay sinsabores, no hay atropellos a la autoestima, no hay nervios, no hay exámenes ni momentos que nos ponen al borde del precipicio. Se trota por un prado felizmente con un guardián entre el centeno que impedirá que nos caigamos... Pero cuando llega ante la puerta de primaria otea la figura de su hijo. Pronto la vislumbra. Intenta adivinar de qué talante sale, pero tiene poco terreno para jugar a las adivinanz

Tengo acogida a una escritora en casa

He acogido a una escritora que tengo acomodada en mi casa y que resulta que acaba de sacar su primera novela. Una tal 'Casablanca sin Bogart' . Menudo nombre más rimbombante con el que ha bautizado a la criatura que acaba de soplar su primer mes de vida por las librerías. Pues sí, tengo a la escritora metida en casa, durmiendo en el sofá y acaparando el teclado de mi ordenador con el pretexto de estar deshilvanando en la rueca su primera historia de narrativa infantil... Parece que le van los frentes variopintos. Yo me ocupo de mis hijos mientras ella añade centímetros a su grasa abdominal pues no hay manera de desamarrarla de ese insano puerto... Encima busca endilgarle a dios sabe qué incauto el segundo hijo, sí, un manuscrito huérfano de editorial que busca con afán alguien a quien llamar cariñosamente editor.  Pobre, es tan duro ser un escritor que debuta en estos sinsabores... Por fortuna eso no va conmigo. Yo soy feliz con mi rutina laboral, mis viajes post pandemia y con

'Bienalados', la ópera prima de Fátima Beltrán Curto que plantea un precioso paseo por el realismo mágico

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    Sondeando el catálogo de Libros Indie, por razones que no vienen al caso, me topé con 'Bienalados', de Fátima Beltran Curto que me saludaba desde una cubierta azul con una divertida oreja como protagonista indiscutible del diseño de portada. ¿A santo de qué una oreja? Pues ya se verá andando la novela que la elección está más que justificada. Lo cierto es que pude degustar las primeras páginas y, sin duda, ahí me percaté de inmediato de que la tal Fátima tenía mucho que decir pues era dueña de una prosa de esas mágicas, con reminiscencias de un tal Gabo del que, sin duda, podemos declararla digna sucesora e incluso reencarnación si no fuera porque Fátima nació cuando Gabo todavía pateaba estos mundos atiborrándose de gloria y prestigio en cada libro que publicaba. Lo que más me gustó de esta autora es su capacidad para deshilvanar una prosa repleta de metáforas y encanto estilístico que te hace sentarte ante el ágape de su historia con la sensación de estar ante un bue