Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2008

Bancos de terminal

Imagen
Los bancos se mueven para facilitar el camino a la comodidad. Alrededor se expanden los olores fabricados en serie por la americanfastfood. Cuesta reconocer al filete bajo ese edredón de salsas, patatas y verduras transgénicas, pero ahí está la comida y ese estómago a punto de recibir el primer balazo.

Yo me estiro, me pongo cómoda, a mi lado sonríe el futuro esposador, y los aviones arrancan en la pista, rápidos y estresados, como conejos de Alicia en el país de las maravillas.

El suelo enmoquetado de la terminal sirve de hangar de maniobras para los virus y bacterias que trapichean por el recinto, encantados con la costumbre americana de alfombrar la vida. Porque no hay forma de pisar mármol, parquet o manisas... todo huele a hogar, a moqueta pisoteada por huestes de soldados camino de Irak.

Pero es América y las sonrisas son más abundantes... Hay stock de simpatía y amabilidad siempre ejercitándose en las bocas de los americanos, cuyo lema es el "How are you?".

Es julio, …

¿Muere Campanilla?

Imagen
"Qué vergüenza", me dice uno de los personajes. "¿Cómo puedes andar tan ociosa sabiendo que hay tantos de nosotros pendientes de nacimiento, de que nos alumbres con tu pluma o tu teclado reproductor?".

Si es que se quejan con razón. Amonestan con la misma aureola de santidad que tienen los padres durante los primeros años de vida y sabes que les asiste muchísima razón cuando te dicen que no pongas los dedos en los enchufes. Pues esto es lo mismo: me están diciendo, más o menos, que me aleje de los enchufes.

"¿En qué te entretienes? Como sigas así nos buscaremos a otra, y ya me dirás que hace un autor sin personajes... Andas como un Titanic buscándose su hueco en el fondo del Atlántico Norte".

"Entras demasiado a esos sitios, a esas tinajas verbales de la Internet donde algunos noveles condecoran el lugar con: "voy a publicar mi primera novela y mi agente ya está moviendo el resto de mi obra". Que hagan lo que quieran esos coplistas del éxito d…

La herencia americana

Imagen
La chica entró. Paso rápido, pero trastabillado, como si sus pies fueran grapas infalibles. Pie y suelo unidos como dos folios. Pero se desasió. Tenía dos clientes. "Dos clientes", repitió para su cerebro que quería regodearse.
Pronto los tuvo en perspectiva. Eran dos extranjeros, y ella una guía turística que explicaba a los interesados ese pasado tan honroso. Qué contenta estaba! Su inglés se puso meteórico, imparable en cuanto los tuvo al alcance de la voz. Ya habían pagado su entrada y ella deseaba demostrar que los seis euros eran poco para la historia tan apabullante que allí se cotizaba.
-Primero visitaremos la casa de la familia X (invéntense el nombre más guiri que su mente pueda alumbrar). Él era profesor. Aquí recibía a los alumnos, cuando su hija cumplió los 18 se puso a ayudarle y, en esta mesa, vean el juego de té.
Los visitantes concedieron un par de miradas educadas en derredor. Pura cortesía del ojo que, en realidad, prefiere mirar los recios árboles del exteri…